Castillo en el espacio

Vino el recuerdo de tu rostro a mi mente.

Y vi en tus ojos profundos que no la estabas pasando bien.

Sentí que no debía estar lejos de ti.

Corrieron lágrimas.

Corrí hasta ti.

Para no alejarme,

No alejarme jamás.

Nunca es mucho cuando estoy junto a ti.

La palabra adicción se hace corta si no te puedo sentir.

Se que no lo demuestras.

Percibo tu dolor.

Desearía que tu sufrimiento fuera el mío.

Desearía sanarte.

Desearía que no sintiéramos jamás dolor.

Desearía vernos danzando en el espacio.

En medio de estrellas y nebulosas.

Sin que nada pudiera dañarnos.

Mi lugar perfecto,

Nuestro castillo en el espacio.

Es un regalo tenerte hoy.

Por eso soy afortunado.

Lo soy sin comparación.

Sabes…

Soñaba en que todo lo que deseaste alguna vez,

Lo encontraras en mí.

Creo que fui yo quien encontró todo en ti.

Tu fuerza.

Tu voluntad.

Tu inteligencia.

Jamás la usaste para lastimar.

Pero si para enseñarme.

Mi amor creo que puedes verlo en mis ojos.

Cuando siento que te pierdo,

Todo a mi alrededor carece de sentido.

Cuando siento que te pierdo,

Me siento culpable,

Hacerlo todo es poco,

Te dono mi fuerza,

Te lo doy todo.

Por verte sonreír,

Por verte sonreír muchas veces más junto a mí.

Cuando siento que te pierdo,

Todo quiere acabar.

No tiene sentido continuar si no es de tu mano.

El pasaje para nuestro lugar perfecto.

Puede ser la vida.

La entregaría por dos asientos.

By: Güstav Rc’mor

Sobreviví

Cuando estas a la deriva.

Como dicen “sin dios ni ley”.

Cuando te enfrentas a fuerzas antes no conocidas.

Jamás vividas.

La noción de ser todo poderoso.

Se pierde.

Se esfuma.

Comprendes que la vida es frágil.

Muy frágil.

Excesivamente frágil.

Y que en el segundo siguiente puedes perderla.

Si así fuera…

Mientras se da el fin, piensas…

¿Qué hice con mi vida?

¿Eso fue todo?

Las respuestas son solo decepción.

Yo Sobreviví.

A la fuerza del viento y la profundidad del mar.

Pero mi salvación no dependió de mí.

Mis fuerzas no podían salvarme.

La esperanza me mantuvo allí,

A la espera.

Deseando que solo por un día,

El sol no se ocultará.

Deseando que solo por un atardecer,

Los habitantes del mar no sintieran curiosidad.

Ahora,

Todo puede cambiar o seguir igual.

Es mi decisión.

 Y es mi nuevo comienzo.

Porque esta nueva oportunidad,

Solo merece ser aprovechada.

Esta nueva oportunidad,

Solo merece ser VIVIDA.

By: Güstav Rc’mor

Perseo

Aun lo recuerdo.

Fuerte en batalla.

Demostrando siempre su vigorosidad.

Inicialmente,

Lo rechacé y me arrepiento.

Desearía que no lo hubiera notado.

A veces mis ojos nublan mi falta de decisión.

Me convenció y me convencí.

Mi decisión no se baso en lo que vi, pero si en lo que sentí.

Su persistir me atrajo hacia él.

Si su intención era estar junto a mí.

¿Por qué no podría dárselo?

Dependía de mi más que de él.

Cuando lo acepte.

Me ofreció amor incondicional.

Como ninguno había ejercido sobre mí.

Me enseñó a creer.

Me enseñó a luchar.

A no abandonar.

En una palabra, a persistir.

Te dedico estas palabras,

Mi recuerdo está atado a ti.

En mi corazón conservo el recuerdo de nuestro último beso.

En mi alma destrozada llevo el peso de tu sufrimiento.

By: Güstav Rc’mor

La dificultad

En nuestros planes no solemos contemplar los riesgos.

Somos tan osados en pensar que la dificultad no se presentará.

Pura actitud positiva como suelen aconsejarnos.

Pero en la dificultad nace la exigencia.

Y en la exigencia nace la victoria.

Aun así.

Deseamos lo perfecto.

En lo perfecto no crecemos.

En lo perfecto no evolucionamos.

El ingenio y la inventiva nacen en la carencia.

No es una visión pesimista.

Porque el pesimismo per se no es detonante para actuar.

Esta es una visión realista en la que el positivismo debe abrazar a la dificultad.

Debemos reconocerla, aceptarla y superarla.

Actuar es el primer paso, pero el segundo es continuar.

By: Güstav Rc’mor

Atado a tu amor

En la vida todo es inesperado.

El error más grande es intentar planearla.

Simplemente sucede.

Esa tarde fuimos dos extraños.

Cuatro días después no queríamos dejarnos.

No sé por qué sucedió.

Nos sentimos tan vivos.

Con cada despedida iniciaba nuestra destrucción.

Vivimos vidas separadas.

Intentando ocultar lo que no se puede ocultar.

Intentando escapar de lo que no podemos escapar.

Nuestros recuerdos están allí.

En el mismo lugar donde lo fuimos todo.

En el mismo lugar donde quedo el recuerdo de lo que verdaderamente somos.

Una tarde nuestras miradas se cruzaron.

Otra tarde nuestra miramos se alejaron.

En medio de lágrimas desespere por no poder tenerte a mi lado.

No quería más despedidas.

No lo dije.

Tu sí.

Aun así solo me aleje.

Me duele haber callado.

Me duele no haberte dicho cuanto te amo.

Fui un cobarde.

Si hubiera sabido que esa sería la última tarde que te vería.

Lo hubiera arriesgado todo.

Nada cambia que sepas lo que hubiera deseado.

Merecías más.

Lo merecías todo.

Hoy solo puedo llorar sobre tu abrigo.

El mismo que llevabas cuando te conocí.

El mismo que conservaba el calor cuando me recostaba en tu pecho.

Solo siento dolor.

Lamento haber tomado un camino diferente.

Lamento no haber estado para protegerte.

Lamento más continuar en este lugar donde ya no volverás.

Atado a tu amor.

Mi lugar es tu lugar.

By: Güstav Rc’mor

Goliat

Lo amo.

Siempre fuerte.

De principio a fin.

Su único punto débil, yo.

Siempre me cuido.

Se llevó mi alma.

Siempre le perteneció.

En medio de su agonía.

Solo aguardo para verme.

En medio de lágrimas.

“Continúa en paz mi amor”

Minutos después de su partida.

Continuaría la mía…

romeo y julieta

Vinieron recuerdos a mi mente.

De aquellas tardes en el mar.

Besando los lunarcitos en mi cuerpo.

No sé por qué lo hacía.

Fue tanto su huella en mí.

Que decidí irme con él.

Por unos segundos imagine mi vida sin él.

Es inconcebible.

Le pertenezco.

Aunque suene absurdo.

Mi vida te la ofrezco.

No sé qué nos espera.

Aun si después de esta vida.

Llegará a doler.

Nada dolería más que estar sin ti.

En tus brazos encontré mi hogar.

Aprieto más fuerte tu mano.

A tu lado por siempre voy a estar.

Nos espera la eternidad.

By: Güstav Rc’mor

Mi pequeña versión

Cuantos sueños por cumplir.

Tenías una imaginación ilimitable.

Nadie podía aplacarte.

A veces me frustro.

No quería fallarte.

Me fortalecí.

¿Insensible?

Aún no.

Mi corazón late.

Es buena señal.

Allí reside el recuerdo de lo que querías lograr.

Quiero abrazarte.

Lo siento.

A veces suelo olvidarte.

He logrado mucho.

Pero no es constante.

¿Cuándo será suficiente?

Aún no.

No si me conformo.

Quiero complacerte.

Quiero verte sonreír.

Una y otra vez.

Una y muchas más.

mano de adulto con mano de niño

También disfruto de tu enojo.

Te hace tan tú.

¿Por qué cambiarme?

Hasta con defectos admirable.

Pero tu sonrisa tiene el poder.

No la opaques.

Quiero abrazarte.

No me aferro al pasado.

Pero jamás podría olvidarte.

Mi pequeña versión…

¿Qué tanto piensas?

¿Crees que lo que veo me complace?

Espero no decepcionarte.

Hoy soy lo que soy por mí.

No hay culpables.

Si me perdí.

Ven a encontrarme.

Quiero abrazarte.

By: Güstav Rc’mor

 

Déjenme llorar

Que se desgarre mi alma.

Así podría sentirte más cerca.

En sufrimiento valoro nuestros momentos.

Y si lo pierdo todo.

No dolería más que perderte.

En medio del llanto.

Te aferras a mis pensamientos.

Déjenme llorar.

hombre

Porque lloro por dentro.

No lo aparento.

Nadie sabe de mi sufrimiento.

Nadie comprende este peso.

En medio del silencio.

Sigo a la muerte.

Ella me esquiva.

Me frustra.

Si tu amor no puede sanarme.

La muerte me hará olvidarte.

By: Güstav Rc’mor

La danza de las libélulas

Caminando descubrimos el valor de no mirar hacia atrás.

Nuestra mira fija en el camino, que nos llevara a ese lugar ideal.

Un lugar donde nadie puede herirnos.

Nuestros fantasmas se esfuman al intentarnos alcanzar.

Un lugar en el que podemos olvidar todo sufrimiento.

Solo podemos abrir nuestra mente y volar.

Un lugar que construimos para demostrarnos que todo es posible.

En medio de naturaleza la palabra más acertada es llamarle hogar.

libelulas

Un lugar que valora.

Hasta el más mínimo detalle sin subestimar.

Un lugar en el que las aves cantan.

Mientras danzamos con libélulas, el zumbido de sus alas nos brinda el compás.

La perfección se torna concebible.

Nuestro ambiente emana paz.

By: Güstav Rc’mor