Admiración a una mujer

“Admiro a la mujer que se arriesga, porque tiene seguridad en si misma, es una mujer fuerte porque no se oculta en la espalda de alguien, ella tan solo decide que quiere y lo logra; puede persuadir a un hombre, porque él se vera envuelto por sus encantos, nadie puede contenerse ante tanta ternura y belleza;  como si cada palabra y mirada fueran un hechizo… Es inimaginable cuanto esta mujer ha podido obtener, pero es triste pensar que la mujer que no arriesga también ha podido perder en gran cuantía… Esta mujer se encarga de experimentar tantos sentimientos y emociones que solo ella puede ingeniarse la manera de llegar al éxtasis. Por eso hoy le escribo a una mujer arriesgada que afronta la vida con su rostro en alto, que no teme, porque no hay necesidad de temer… La única necesidad existente es aprender a vivir cada día sin importar el entorno… Porque el entorno es solo el adorno en el que nos movemos hoy y de nosotros depende que tan agradable pueda ser  y lograr que los demás lo perciban”.  Güstav Rc’Mor
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