La locura del deseo

“Se ha encargado de tomar posesión de mi cuerpo, sin bastarle continuo con mis pensamientos. Persiste la sensación de querer expulsar esta impureza que me impide ser libre. El deseo es el culpable de este martirio, no se conforma con ser saciado porque siempre quiere más, hasta obligarme a ser quien no soy, reduciéndome a un ser banal, que se siente extranjero en su propio cuerpo, la gracia disminuye, la felicidad se opaca, mortifica la materia en sí, oprime el espíritu, debilita la carne, es tan inquietante que me impulsa pero a su vez me bloquea al no permitirme ver más allá del placer, lastima los sentimientos puros, obstaculiza la voluntad de luchar por los sueños; su exceso conlleva a la locura, al expropiarme del poder que tengo sobre mí, genera una lucha entre los intereses de la seducción y lo que es bueno para el corazón y la razón, me asecha el delirio si no le complazco, siento que se ha salido de mis manos y no quiero esperar a que se convierta en pecado, busco la solución a esta desmesura, pues creo en la armonía de lo físico y espiritual. Dicen que el tratamiento necesario es el amor.”  By: Güstav Rc’Mor

Stradivarius

“La curiosidad es tan intensa que logra acercarme más y más a lo que parece ser un espejismo; la probabilidad de comprender su veracidad se amplía, cuando a pesar de la distancia mis ojos pueden constatar la existencia de un ser excepcional que viste de encanto, es el arte en vida quien se adueña de mis sentidos. Hay magia en su mirada pero en la mía vehemencia y esto se debe a semejante belleza. Cien por cien natural, pero son sus labios color cereza los que realzan mi constante atención sobre ella. Es posible que por su color, yo pueda intuir el sabor, aunque sea simplemente el aperitivo de la verdadera sensación. Su tez cálida le brinda el color melocotón, en un sin igual contrate con el adorno de una hermosa flor. Corona de claveles que engalanan el castaño de su extensa cabellera, sumando facciones angelicales llenas de finura y firmeza. Notas musicales generadas por el sonido de un Stradivarius, mientras continuo admirando el sutil movimiento de sus tenues manos. Sonrisa dulce que manifiesta cuando ella percibe mi complacencia, pero es imposible no hacerlo ante sublime princesa.” By: Güstav Rc’Mor

No me juzgues

“Naturalmente soy un hombre más que camina en un mundo inmenso; somos tan diminutos, pero parece ser que nuestros ideales no lo son. Sigo luchando aunque el sol no ilumine; sé que tras las nubes espera paciente el instante en que pueda realizar su aparición; no tengo su paciencia en un día gris como hoy, por esta razón no me juzgues. Siempre buscando la manera de ser feliz conservando la calma, pero cuando la calma se convierte en desesperación, se enciende un detonante que te hace actuar a cualquier costo. Puede ser loco o tal vez no, pero el sueño que se visualiza en la mente solo se transporta a la realidad por medio de la acción, entonces no me juzgues cuando ya las decisiones han sido tomadas; ahora entiendo que si debo hacer algo con mi vida es entregarla. En el tiempo se sostuvo la percepción que un hombre no llora, pero hoy estoy frente a ti, sintiendo el calor de tu pecho en mi rostro, mientras mis ojos se convierten en agua, son lagrimas que provienen de lo más profundo del corazón. Puede parecer contradictorio que exprese cuanto te amo en medio de la despedida, pero por favor no me juzgues sin saber el motivo, pues si mi vida es suficiente para salvar la tuya, así será; mi sueño será salvarte, y cuando el temor se apodere de mí, entonces sabrá que la fe y la esperanza son más grandes.”   By: Güstav Rc’Mor