Otros brazos

Mientras me mortificaba pensando que le había pasado algo malo.

Mi corazón continuaba sufriendo a cada segundo.

Solo pensaba en encontrarla.

Buscaba como un ciego.

No sabía dónde estaba.

Solo imaginaba su sufrimiento.

No sé por qué mi mente me torturaba de esa manera.

Mi mente me engañó.

No podía soportarlo.

Desesperé.

Realmente no podría soportar un dolor más.

Busque por cielo y tierra para salvarla.

Solo era mi imaginación.

Me esforcé en encontrarla.

Agradezco que no fue así.

Si la hubiera encontrado, yo no tendría vida en este momento.

Se hubiera roto algo muy dentro de mí.

Estaría a punto de perderme.

La vida lo acomodo a su gusto.

Por eso la odio tanto.

Busque entre los lugares más oscuros y no la vi.

Intentaba orar aunque no creyera en Dios.

Solo deseaba que estuviera bien.

Que contestara su cellphone diciéndome: “amor espero por ti, no te preocupes”

Por el contrario recibí un mensaje lleno de farsa y cinismo.

Aunque no la estuviera viendo sabía que algo no andaba bien.

Un presentimiento se apodero de mí.

Vino a mi mente de repente, que ella pronto estaría en mis brazos.

Ella no pensaba en los míos en ese momento.

Estaba en otros brazos

Tal vez los míos no le bastaron.

Los míos no fueron lo suficiente para ella.

Pensé en destruirme.

En romper mi corazón en mil pedazos para que nadie pudiera reconstruirlo.

¿Quién puede soportar el fracaso?

Le brinde todo.

Soñaba con hacerla mejor de lo que era cuando estaba sola.

Mi objetivo era construir su mejor versión.

No lo logré.

No por mí.

Fue por ella.

Ella me abandono desde el principio.

Y yo no lo veía así.

Solo veía por sus hermosos ojos.

Pero sus ojos eran un engaño.

Siempre la justificaba.

No pensaba que su ternura pudiera hacerme daño.

Me llevó al límite.

El desesperó me consumió.

desperate man crying under rain

Pero entendí que no podía perderme ante alguien que no valoró quien soy.

Seque mis lágrimas.

Respire hondo.

Porque la vida quien putas sea, me había quitado de encima a alguien que no me convenía.

Alguien que no me merecía.

Esa misma noche me propuse olvidarla.

Me propuse olvidar su rostro.

Me propuse olvidar su calor.

Me propuse olvidar las noches en que hicimos el amor.

Me propuse olvidar el amor que me profesaba porque solo era una fachada.

Si ese amor hubiera sido sincero.

Ella estaría luchando conmigo.

Ella no sabe de esfuerzo.

Le gusta la vida fácil.

Este amor para ella fue una sátira.

El único ingenuo que creyó en él fui yo.

Pensando que tenía su corazón y nunca lo tuve.

Pensando que duraría toda la vida.

Pero no era así.

Duró, lo que tenía que durar…

Unos días.

By: Güstav Rc’mor

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