Solo quien ama siempre entenderá

No estoy en mi mejor momento.

Pero tengo presente cuanto te debo.

Y en parte me alegra que sea así.

Porque si aún me amas.

Me amas por lo que sientes y no por lo que ves.

Es una buena señal.

A pesar de todo.

No me reconozco.

Me siento roto en mil pedazos.

Pero como me siento,

No define quien soy.

Te debo tanto.

Te debo un amor fuerte.

Un amor que siempre ha estado aquí.

A la espera…

A la espera de luz verde para avanzar.

Te debo un amor como los de antes.

Perfecto.

Sin distracciones.

Donde la distancia se acortaba en nuestras cartas.

Donde la eternidad se forjaba en nuestras almas.

Mi alma se aferra a aquellos tiempos.

Jamás podría utilizarlo como excusa.

El amor como todo lo vivo también evoluciona.

Y hoy más que nunca.

Te debo que conozcas todo lo que siento.

A pesar de que en mi pecho se desfogue el fuego.

A pesar de que en mis pensamientos no allá claridad.

Encuentro conforte en saber que tú me amas más.

Si de algo muy bien sabes.

Con certeza, eso es amar.

Y tu amor es mi luz en medio de la oscuridad.

En ningunas manos podría estar mejor.

En ningunas otras manos podría posar mi frágil corazón.

Por una y mil razones te debo tanto mi amor.

Te debo entregarte todo.

Todo lo que tengo y lo que no.

Y aunque lo desee.

Y aunque lo sueñe.

Continuo con esa sensación a desesperanza.

Deambulo con mi mente nublada.

Mis decisiones me han llevado a sentirme sin calma.

Poniéndome en frente de constantes encrucijadas.

Ansió que llegue el día en que pueda sanar.

Ansió que llegue el día en que tome acción para volverte a enamorar.

No estoy a la espera de una utopía.

Estoy a la espera de mi reconstrucción.

Porque voy recogiendo pedazos que he perdido en mis batallas.

Quiero darte lo mejor, porque así lo quiero.

Nada a medias, nada por compromiso.

Nada es nada.

Todo es por amor.

Y si llegara a tomar la decisión de alejarme.

Alejarme no es alejarme de ti.

Alejarme es encontrarme a mí.

Y si decides esperar.

También esperaría.

No es fácil.

Y mucho menos para ti.

Pero es más fácil continuar.

De eso sabe el tiempo.

Y mi tiempo encuentra su valor.

Solo junto a ti.

Ansió que llegue el día en que implore que regreses.

Pero esta vez para siempre.

Ciertamente llegará.

Declaro que llegará.

Mas pronto que tarde.

Porque los días sin ti se convierten en eternidad.

Necesito retomar mis fuerzas.

Necesito romper las cadenas.

Necesito encontrar mi paz interior.

En equilibrio podría realizar lo que mi corazón desee…

Podría cantarte sin ser cantante.

Podría escribirte sin ser escritor.

Podría alabarte sin tener religión.

Podría amarte sin saber amar.

Por quien veo en tus ojos,

Tengo certeza que ese es mi lugar.

Por cómo me miras.

Tengo la plena confianza de que tú me amas más.

Como nadie me ha amado jamás.

Por una y mil razones.

Lo mereces todo y nuestro tiempo del amor llegará.

Si deseo algo con fuerza ese es nuestro lugar.

Un lugar donde todo lo que sueñes lo puedas realizar.

Solo quien ama, siempre entenderá.

By: Güstav Rc’mor

Atado a tu amor

En la vida todo es inesperado.

El error más grande es intentar planearla.

Simplemente sucede.

Esa tarde fuimos dos extraños.

Cuatro días después no queríamos dejarnos.

No sé por qué sucedió.

Nos sentimos tan vivos.

Con cada despedida iniciaba nuestra destrucción.

Vivimos vidas separadas.

Intentando ocultar lo que no se puede ocultar.

Intentando escapar de lo que no podemos escapar.

Nuestros recuerdos están allí.

En el mismo lugar donde lo fuimos todo.

En el mismo lugar donde quedo el recuerdo de lo que verdaderamente somos.

Una tarde nuestras miradas se cruzaron.

Otra tarde nuestra miramos se alejaron.

En medio de lágrimas desespere por no poder tenerte a mi lado.

No quería más despedidas.

No lo dije.

Tu sí.

Aun así solo me aleje.

Me duele haber callado.

Me duele no haberte dicho cuanto te amo.

Fui un cobarde.

Si hubiera sabido que esa sería la última tarde que te vería.

Lo hubiera arriesgado todo.

Nada cambia que sepas lo que hubiera deseado.

Merecías más.

Lo merecías todo.

Hoy solo puedo llorar sobre tu abrigo.

El mismo que llevabas cuando te conocí.

El mismo que conservaba el calor cuando me recostaba en tu pecho.

Solo siento dolor.

Lamento haber tomado un camino diferente.

Lamento no haber estado para protegerte.

Lamento más continuar en este lugar donde ya no volverás.

Atado a tu amor.

Mi lugar es tu lugar.

By: Güstav Rc’mor

Locura

No te lo dicen, pero se siente.

Es descabellado ser diferente.

Si sales de tu casilla, eres el que no encaja.

Si tienes otra percepción, eres al que no le gusta nada.

Si refutas una opinión, eres un grosero.

Si estas cansado de lo mismo, tienes un complejo.

Si no llevas la zanahoria en la frente, eres ateo.

Aquí en la selva de cemento nos matamos por menos.

Si guardas silencio, eres prudente.

Si cierras los ojos, tu corazón no siente.

Si agachas cabeza, el perdón te encuentra.

Silencio, engaño y esperanza, la opresión es la que manda.

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Si no eres lo que esperan, que te importe poco!

No puedes donar tu vida para simular la de otro.

Aun si te equivocas puedes comenzar de nuevo.

O acaso, ¿Ya conoces la fecha de vencimiento?

La vida no tiene manual, enfocate en vivirla.

La vida no tiene garantía, la locura su mejor compañía.

By: Güstav Rc’mor

 

 

 

 

El calor de su cuerpo

Me ofreció el calor de su cuerpo.

Que perdure sin dudar.

Mientras estaba sobre mí.

Le confesé mi miedo.

Dejar de complacerla.

Pensaba en lo físico.

Ella emocional,

Pensaba más allá.

La defraude.

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Fue inesperada su reacción.

En medio de la oscuridad.

Solo veía el brillo en sus ojos.

Sentí su aflicción.

Lágrimas en sus ojos.

Una resbalo por su mejilla.

Hasta posarse en mí ojo.

Allí comprendí.

Que ella lo merece todo.

Su amor por mí me da paz.

No espero que sea perfecto.

Ya es perfecto al contemplar.

Al darme su mano.

Recibió la mía.

El calor en su cuerpo.

La más fiel compañía.

By: Güstav Rc’mor

 

Ojos verdes

Una chispa es un destello de luz. Esa chispa nació en cuanto vi tus ojos…

Yo no intente descifrar de dónde provenía ese ángel, ni tampoco la hermosura que se representó en mis ojos cuando la vi, simplemente decidí disfrutar ese momento por medio de la contemplación que su presencia género en mí. Ella ha de ser una mujer que se roba miradas por doquier. Se robó la mía y no opuse resistencia, me encontraba complacido ante su belleza. La luz del sol se mezcló con la de ella, las campanas de la iglesia daban inicio a una ceremonia pero que también armonizaban el ambiente en el que tú y yo éramos la esencia,  las corrientes de viento le concedieron ligereza a sus cabellos, actuaban como batuta y yo seguía cada uno de sus movimientos. Subimos a una plataforma que nos dejaría más cerca de nuestros destinos. No quería parecer un loco o un obsesivo, pero créanme cuando digo que me sentía realmente complacido al observar sus ojos. Ella se percató de mis constantes miradas y sentí miedo de que me catalogara como ese personaje que no deseaba. La sorpresa fue inmediata pues su sonrisa demostraba que yo era todo menos alguien que pretendía incomodarla. Percibí su inocencia que la hacía aún más bella. Percibí su astucia, mientras ella jugaba con sus manos a tapar sus ojos, bien sabía que yo estaba encantado pues pude detectar la virtud que hay en sus verdes ojos. Me observo y me paralizo, por esa razón no pude bajar la mirada, ahora me encontraba observando dos pequeñas entradas a un mismo universo con su infinidad y solo deseaba sumergirme en él. La última mirada duro cinco segundos. En ese preciso instante comprendí que los segundos son una larga medida del tiempo. Que las oportunidades son cinco segundos y si no las aprovechas el tiempo no se las lleva pero te aseguro que otro sí. Yo llevaré conmigo esta carta y si existen las segundas oportunidades te entregaré todo lo que debí decirte ese día, siento que las palabras que salieron de mi boca mientras te observaba no fueron suficientes para expresarte la emoción causada. By: Güstav Rc’mor