Solo quien ama siempre entenderá

No estoy en mi mejor momento.

Pero tengo presente cuanto te debo.

Y en parte me alegra que sea así.

Porque si aún me amas.

Me amas por lo que sientes y no por lo que ves.

Es una buena señal.

A pesar de todo.

No me reconozco.

Me siento roto en………..

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By: Güstav Rc’mor

Atado a tu amor

En la vida todo es inesperado.

El error más grande es intentar planearla.

Simplemente sucede.

Esa tarde fuimos dos extraños.

Cuatro días después no queríamos dejarnos.

No sé por qué sucedió.

Nos sentimos tan vivos.

Con cada despedida iniciaba nuestra………..

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By: Güstav Rc’mor

Locura

No te lo dicen, pero se siente.

Es descabellado ser diferente.

Si sales de tu casilla, eres el que no encaja.

Si tienes otra percepción, eres al que………..

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By: Güstav Rc’mor

El calor de su cuerpo

Me ofreció el calor de su cuerpo.

Que perdure sin dudar.

Mientras estaba sobre mí.

Le confesé mi miedo.

Dejar de………..

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By: Güstav Rc’mor

Ojos verdes

Una chispa es un destello de luz. Esa chispa nació en cuanto vi tus ojos…

Yo no intente descifrar de dónde provenía ese ángel, ni tampoco la hermosura que se representó en mis ojos cuando la vi, simplemente decidí disfrutar ese momento por medio de la contemplación que su presencia género en mí. Ella ha de ser una mujer que se roba miradas por doquier. Se robó la mía y no opuse resistencia, me encontraba complacido ante su belleza. La luz del sol se mezcló con la de ella, las campanas de la iglesia daban inicio a una ceremonia pero que también armonizaban el ambiente en el que tú y yo éramos la esencia,  las corrientes de viento le concedieron ligereza a sus cabellos, actuaban como batuta y yo seguía cada uno de sus movimientos. Subimos a una plataforma que nos dejaría más cerca de nuestros destinos. No quería parecer un loco o un obsesivo, pero créanme cuando digo que me sentía realmente complacido al observar sus ojos. Ella se percató de mis constantes miradas y sentí miedo de que me catalogara como ese personaje que no deseaba. La sorpresa fue inmediata pues su sonrisa demostraba que yo era todo menos alguien que pretendía incomodarla. Percibí su inocencia que la hacía aún más bella. Percibí su astucia, mientras ella jugaba con sus manos a tapar sus ojos, bien sabía que yo estaba encantado pues pude detectar la virtud que hay en sus verdes ojos. Me observo y me paralizo, por esa razón no pude bajar la mirada, ahora me encontraba observando dos pequeñas entradas a un mismo universo con su infinidad y solo deseaba sumergirme en él. La última mirada duro cinco segundos. En ese preciso instante comprendí que los segundos son una larga medida del tiempo. Que las oportunidades son cinco segundos y si no las aprovechas el tiempo no se las lleva pero te aseguro que otro sí. Yo llevaré conmigo esta carta y si existen las segundas oportunidades te entregaré todo lo que debí decirte ese día, siento que las palabras que salieron de mi boca mientras te observaba no fueron suficientes para expresarte la emoción causada. By: Güstav Rc’mor